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«¿Qué me pasa, doctora?». El bloqueo lector, ¿tiene cura?

26 Mayo 2020 | Eva Olaya

¿Te está costando leer estos días? 

A nosotras, sí. Sobre todo al principio del confinamiento, cuando estábamos inundados de información, nuevas normas y un montón de cambios. Como tenemos la suerte de contar con María José Moreno, que además de ser una excelente escritora, poseer una larga experiencia en la psiquiatría clínica, es profesora, divulgadora nata y una lectora irredenta, le hemos preguntado: «¿Qué me pasa, doctora? El bloqueo lector, ¿tiene cura?». Y aquí tienes su respuesta de auténtica experta. 




Leer para superar la pandemia

El día 14 de marzo de 2020 los españoles perdimos nuestra libertad. Ese día, el Gobierno decretó el estado de alarma por la crisis sanitaria provocada por la COVID-19. De la noche a la mañana, nos encontramos sin poder salir a la calle, confinados con nuestra familia, pareja, amigos, compañeros o solos, teletrabajando o sin trabajo, con todos nuestros proyectos futuros abortados, mucha incertidumbre económica y el miedo al contagio y sus efectos recorriéndonos la piel.

Sin darnos cuenta, estábamos entrando en una situación que nos iba a generar un gran estrés (1). Y aunque el estrés es una respuesta natural, de supervivencia, ante una situación nueva que nos exige un cambio importante, desde el punto de vista psicológico-psiquiátrico genera incertidumbre y desajustes emocionales como: el miedo, el desánimo, la ansiedad o la desesperación.

Esta primera forma de reaccionar que tiene nuestro cerebro constituye la llamada fase de resistencia-alarma, acrecentada, en nuestro caso, por un exceso de información aciaga; a esta le sigue otra etapa, con la que se inicia el camino hacia la adaptación. Nuestra mente toma las riendas y pone en marcha mecanismos para plantar cara al estrés, disminuir la tensión y mantener el control.

Estos mecanismos de reacción se caracterizan porque son individuales, aprendidos y diversos. Entre ellos, tenemos uno que ha jugado un papel importante en este confinamiento y ha contribuido a la superación de este inesperado escenario: la lectura(2, 3).