Estoy enamorado, la conocí hace dos semanas. Es una joven fantástica, llena de alegrías y también de penas.
Siempre escucha a todos, tiene palabras para animar la gente, pero ella también tiene problemas, no se los cuenta a nadie, excepto a mí.
Yo la entiendo, pero no puedo hablar con ella, está tan cerca y a la vez tan lejos…
Su nombre es Elena, Elena Garrido. Es morena, con ojos claros. Es muy dulce y alegre. No puedo evitarlo, necesito verla cada día, cada minuto…
¿Qué ocurre? ¡Se marcha! ¡No puede ser! ¡Necesito volver a verla! Mañana… no, mañana no, es domingo y la tienda está cerrada, tengo que esperar al lunes… si, el lunes será mi gran día volveré a verla…
Domingo… el día más largo de la semana… no podé aguantar…
Leeré un libro, éste mismo.
Sólo he leído diez páginas, no me interesa este libro, no es lo que a mí me gusta.
¿Qué hora es? ¡Las siete de la tarde! Menos mal que se ha pasado rápido el tiempo. Mañana en cuanto abran la tienda estaré allí.
¡Por fin es lunes! Son las diez de la mañana, la tienda está abierta.
¡Allí está! Me acerco. Estoy temblando… ¡Por fin en mis manos! Allí está ella, en la portada…
Sí, he de admitirlo… estoy enamorado, de un personaje, suena de locos, pero me vuelvo loco con cada página en la que ella aparece… cuando ella muera… morirá una parte de mí…
Lo ha hecho… se ha marchado… Nunca la olvidaré.
Sólo me queda la esperanza de volver a reencontrarme con ella, en otro libro, en otras páginas… |